Nina Energy no publica precios fijos: cada producto se cotiza según el proyecto. Como referencia de mercado global, la pirólisis continua se ubica en ≈US$64.000–128.000 por tonelada/día, los generadores térmicos en US$1.500–5.000 por kW, los créditos de carbono BiCRS en US$125–165 por tonelada de CO2, y el biocarbón certificado en US$300–1.200 por tonelada.
¿Cuánto cuesta el biocarbón certificado EBC?
El precio de mercado del biocarbón certificado EBC varía fuerte según
presentación: entre US$300 y US$500 por tonelada a granel para uso
agrícola extensivo, y hasta US$800–US$1.200 por tonelada en presentación retail para horticultura premium. Un productor EBC europeo (Sonnenerde, Austria) vende big-bags a ≈€500 la unidad. Son referencias de mercado global — Nina Energy cotiza cada pedido de forma individual.
¿Cuánto cuestan los créditos de carbono de remoción BiCRS?
Los créditos de remoción de carbono de biochar (BiCRS) se transan hoy
entre US$125 y US$165 por tonelada de CO2, según los índices de mercado
más seguidos del sector (Nasdaq/Puro.earth, Sylvera, 2025). Es un precio
de mercado global — no el precio ni los términos del acuerdo comercial
específico de Nina Energy con sus socios de registro y verificación.
¿Cuánto cuesta un generador de energía térmica a biomasa?
CAPEX global de calderas industriales a biomasa y ahorro real frente al diésel (estudio CEFA/BDA, 2022). Referencia de mercado, no cotización de Nina.
¿Cuánto cuesta una planta de pirólisis continua industrial?
CAPEX global de pirólisis continua industrial, con fuente académica revisada por pares (NREL, 2026). Referencia de mercado, no cotización de Nina.
II Congreso Latinoamericano de Biochar: lo que la agenda dice sobre el sector en la región
El II Congreso Latinoamericano de Biochar reunió en Bogotá, el 13 y 14 de agosto de 2026, once ponencias de instituciones de Colombia, Venezuela, Australia y organismos internacionales. Leídas en conjunto, dibujan un sector que ya no discute solo cómo producir biochar, sino cómo certificarlo, legislarlo y llevarlo a mercados de carbono. Nina Energy participó como empresa de apoyo desde Ecuador.
El problema de la ceniza: por qué no todo quemador acepta cualquier biomasa
Los agro-residuos ecuatorianos tienen entre 7 y 26 veces más ceniza que un pellet europeo normalizado. Esa ceniza funde, forma escoria y degrada el lecho de combustión de un quemador convencional. Los datos de laboratorio y de campo muestran qué biomasas funcionan, cuáles no, y por qué el diseño del equipo importa más que el poder calorífico. Índice ¿POR QUÉ LA CENIZA ES EL VERDADERO PROBLEMA? Cuando se evalúa una biomasa como combustible, la primera pregunta suele ser cuánta energía entrega. Es la pregunta equivocada — o al menos, la segunda. Los análisis de laboratorio muestran que la cascarilla de café, el cuesco de palma y la fibra de mesocarpio tienen un poder calorífico inferior de entre 17,7 y 18,3 MJ/kg: prácticamente el mismo que un pellet europeo normalizado (18 MJ/kg). En energía, empatan. La diferencia está en lo que queda después de quemar. El pellet europeo deja 0,3% de ceniza. El cuesco de palma, 2,4%. La cascarilla de café, 7,1%. La fibra de mesocarpio, 13,4%. Entre 7 y 26 veces más residuo mineral — y ese residuo, a más de mil grados, no se queda quieto. ¿QUÉ PASA DENTRO DEL QUEMADOR, PASO A PASO? 1. La ceniza se acumula en el lecho. A diferencia de un pellet limpio, un agro-residuo deposita material mineral de forma continua sobre la zona de combustión. Esa acumulación desestabiliza el frente de llama: el proceso deja de ser uniforme y la eficiencia cae. 2. Los minerales de bajo punto de fusión empiezan a fundir. El contenido mineral de la biomasa incluye elementos que, a las temperaturas de la cámara, interactúan formando mezclas eutécticas — combinaciones que funden a temperaturas menores que cada elemento por separado. 3. Se forma escoria sinterizada. Esas mezclas fundidas se aglomeran en piezas largas de ceniza sinterizada que se adhieren al lecho de combustión y lo degradan progresivamente. En los ensayos de campo del estudio citado, estas piezas se identificaron en el recolector inferior del intercambiador de calor tras la campaña experimental con pellets de fibra de mesocarpio. 4. El quemador convencional se degrada o se detiene. Un equipo diseñado para pellet limpio no tiene cómo desalojar ese material: la escoria obliga a paradas de limpieza, daña el lecho y acorta la vida del equipo. La diferencia es de diseño, no de suerte: en el propio estudio, el prototipo de llama vertical requiere que el operador descargue las cenizas manualmente cada 45 a 60 minutos, mientras que el quemador de llama horizontal lo hace solo. 5. Un equipo diseñado para residuos lo resuelve de fábrica. El quemador de lecho fijo y llama horizontal documentado en el estudio incorpora un sistema automático de remoción de cenizas que se activa cada 25 minutos, y la investigación de campo confirmó que esa activación no provoca perturbaciones significativas en el perfil de temperaturas del secador. Con ese diseño, el cuesco de palma alcanzó 99,8% de eficiencia de combustión con emisiones de CO de 365 mg/Nm³ — por debajo del límite europeo de 500 mg/Nm³ de la normativa EU 2015/1188-89. Preguntas frecuentes ¿Por qué la cascarilla de café es un caso aparte? Porque los ensayos son categóricos: quemada sola en forma de pellet, la cascarilla de café emitió 91.412 mg/Nm³ de monóxido de carbono — más de 180 veces el límite europeo de 500. Mezclada 4:1 con cuesco de palma mejoró, pero siguió 22 veces por encima. Solo la mezcla inversa, mayoritaria en cuesco, cumplió la norma. La conclusión del estudio es que la combustión no es la ruta adecuada para valorizar la cascarilla de café: su destino técnico más apropiado es la pirólisis, que produce simultáneamente calor y biocarbón. ¿La ceniza sirve para algo? Sí, y es un beneficio poco aprovechado. El análisis de laboratorio de la ceniza de cuesco de palma —por digestión ácida y espectrometría de absorción atómica— encontró concentraciones importantes de silicio (30%), potasio (8%), fósforo (3%) y calcio (1,3%). Son elementos de interés para compostaje y formulación de bioinsumos, porque provienen del suelo y pueden volver a él. La ceniza de un sistema bien operado no es basura: es un subproducto con destino agrícola. ¿Y el nitrógeno de la biomasa? Es el otro parámetro que un análisis superficial ignora. Estos agro-residuos contienen entre 6 y 21 veces más nitrógeno que un pellet europeo. A las temperaturas de la cámara —más de mil grados— ese nitrógeno puede convertirse en óxidos de nitrógeno (NOx), gases con potencial de efecto invernadero que contribuyen al smog y la lluvia ácida. El control está en la estequiometría del quemador: el ajuste de la relación aire-combustible. Es un parámetro de diseño y operación, no un accesorio. Porque los ensayos son categóricos: quemada sola en forma de pellet, la cascarilla de café emitió 91.412 mg/Nm³ de monóxido de carbono — más de 180 veces el límite europeo de 500. Mezclada 4:1 con cuesco de palma mejoró, pero siguió 22 veces por encima. Solo la mezcla inversa, mayoritaria en cuesco, cumplió la norma. La conclusión del estudio es que la combustión no es la ruta adecuada para valorizar la cascarilla de café: su destino técnico más apropiado es la pirólisis, que produce simultáneamente calor y biocarbón. Sí, y es un beneficio poco aprovechado. El análisis de laboratorio de la ceniza de cuesco de palma —por digestión ácida y espectrometría de absorción atómica— encontró concentraciones importantes de silicio (30%), potasio (8%), fósforo (3%) y calcio (1,3%). Son elementos de interés para compostaje y formulación de bioinsumos, porque provienen del suelo y pueden volver a él. La ceniza de un sistema bien operado no es basura: es un subproducto con destino agrícola. Es el otro parámetro que un análisis superficial ignora. Estos agro-residuos contienen entre 6 y 21 veces más nitrógeno que un pellet europeo. A las temperaturas de la cámara —más de mil grados— ese nitrógeno puede convertirse en óxidos de nitrógeno (NOx), gases con potencial de efecto invernadero que contribuyen al smog y la lluvia ácida. El control está en la estequiometría del quemador: el ajuste de la relación aire-combustible. Es un parámetro de diseño y operación, no un accesorio. Conclusión La lección de los datos es incómoda para quien compra equipos por catálogo: el poder calorífico —el número grande del folleto— es el parámetro donde todas estas biomasas se parecen. Las diferencias que determinan si un sistema funciona o se degrada están en la ceniza, en su comportamiento a alta temperatura
¿Secas con GLP? Por qué tus números probablemente son peores que los del diésel
El GLP industrial no está subsidiado en Ecuador: su precio lo fija EP Petroecuador cada mes. Eso significa que quien seca con GLP lleva años pagando tarifa de mercado, mientras el usuario de diésel recién la enfrenta desde el Decreto 126. Los órdenes de magnitud por hora de operación explican por qué conviene revisar el número propio. Índice ¿POR QUÉ EL GLP INDUSTRIAL CUESTA LO QUE CUESTA? En Ecuador conviven dos GLP con precios muy distintos. El doméstico, en cilindro de 15 kg, mantiene un precio oficial de USD 1,65 en depósito gracias a un subsidio estatal que cubre la mayor parte del costo real. El industrial no tiene subsidio: su precio lo determina EP Petroecuador y se publica el día 12 de cada mes. Esa diferencia explica una asimetría poco comentada. Cuando el Decreto 126 eliminó el subsidio al diésel en septiembre de 2025, el costo del secado con diésel subió de golpe. El del GLP industrial no se movió mayormente — porque nunca tuvo subsidio que retirar. Lo que cambió no es que el GLP encareciera: es que el diésel lo alcanzó. ¿CÓMO SE CALCULA EL COSTO POR HORA DE SECADO? 1. Identifique el consumo por hora de su quemador. Está en la placa del equipo. Un quemador de diésel típico en secado de café o cacao consume alrededor de 3 galones por hora. Su equivalente en GLP ronda los 10 a 11 kilogramos por hora para entregar la misma energía. Un quemador de biomasa equivalente consume del orden de 27 kilogramos por hora de cuesco de palma. Estos consumos provienen de un estudio de campo con 4.052 horas de operación monitoreadas en cinco organizaciones de agricultores del Ecuador (Heredia, 2022). 2. Multiplique por el precio que usted paga, no por el de referencia. Aquí es donde la mayoría de comparaciones fallan. El precio del diésel tras el Decreto 126 se sitúa en torno a USD 2,80 por galón con banda flotante mensual. El GLP industrial se ha ubicado alrededor de USD 0,83 por kilogramo en publicaciones de 2026, pero varía cada mes. La biomasa residual depende enteramente de su disponibilidad local: el estudio consideró cuesco de palma a USD 0,04 por kilogramo puesto en la organización, transporte incluido. 3. Obtenga su costo por hora. Con esos valores, los órdenes de magnitud aproximados son: diésel en torno a USD 8 por hora, GLP industrial en un rango similar o superior, y biomasa residual cerca de USD 1 por hora. En el estudio original de 2022, con diésel a USD 1,90 el galón, las cifras documentadas fueron 5,70 USD/h para diésel, 8,50 USD/h para GLP y 1,08 USD/h para biomasa. Son aproximaciones, no cotizaciones: su caso depende de su equipo, su biomasa disponible y el precio del mes. 4. Sume lo que no está en el quemador. Varias operaciones accionan la turbina del secador con un grupo electrógeno a diésel, que se opera en paralelo. En el estudio citado ese generador añadía por sí solo alrededor de 4,38 USD por hora. Si su planta tiene conexión a red, ese costo puede caer a menos de un dólar por hora con una turbina de alta eficiencia. 5. Multiplique por sus horas reales de operación. Un ciclo de secado de diez horas convierte una diferencia de seis o siete dólares por hora en sesenta o setenta dólares por ciclo. Sobre una temporada, esa es la cifra que importa — y es la única que se puede calcular con seriedad, porque depende de datos suyos. Preguntas frecuentes ¿Puedo usar cilindros domésticos en mi proceso? El cilindro doméstico de 15 kg tiene precio subsidiado precisamente porque está destinado al consumo de los hogares. Usarlo en un proceso productivo es una desviación del subsidio, con la exposición regulatoria que eso implica. La Agencia de Regulación y Control realiza verificaciones sobre la distribución y venta del GLP doméstico. Si su operación funciona con cilindros domésticos, el costo real de su energía térmica no es el que aparece en su contabilidad. ¿Cuánta biomasa necesito para reemplazar mi consumo actual? Del orden de 27 kilogramos por hora de operación para un sistema equivalente a un quemador de 3 galones de diésel por hora, según el estudio de campo citado. En un ciclo de diez horas son unos 270 kilogramos. La pregunta relevante no es cuánta necesita, sino si la tiene: el cálculo cambia por completo si el residuo se genera en su propia planta o si hay que comprarlo y transportarlo. ¿Desde qué tamaño de operación tiene sentido cambiar? Como referencia general, los sistemas de este tipo se dimensionan en un rango equivalente a entre 3 y 6 galones de diésel por hora. Por debajo de unos 4 galones diarios de consumo equivalente, la inversión difícilmente se justifica: es escala de panadería, no de centro de acopio. La decisión no debería tomarse sobre un promedio publicado, sino sobre un dimensionamiento técnico con sus horas reales de operación y su biomasa disponible. El cilindro doméstico de 15 kg tiene precio subsidiado precisamente porque está destinado al consumo de los hogares. Usarlo en un proceso productivo es una desviación del subsidio, con la exposición regulatoria que eso implica. La Agencia de Regulación y Control realiza verificaciones sobre la distribución y venta del GLP doméstico. Si su operación funciona con cilindros domésticos, el costo real de su energía térmica no es el que aparece en su contabilidad. Del orden de 27 kilogramos por hora de operación para un sistema equivalente a un quemador de 3 galones de diésel por hora, según el estudio de campo citado. En un ciclo de diez horas son unos 270 kilogramos. La pregunta relevante no es cuánta necesita, sino si la tiene: el cálculo cambia por completo si el residuo se genera en su propia planta o si hay que comprarlo y transportarlo. Como referencia general, los sistemas de este tipo se dimensionan en un rango equivalente a entre 3 y 6 galones de diésel por hora. Por debajo de unos 4 galones diarios de consumo equivalente, la inversión difícilmente se justifica: es escala de panadería, no de centro de acopio. La decisión no debería tomarse sobre un promedio publicado, sino sobre un dimensionamiento técnico con sus horas reales de operación y su biomasa disponible. Conclusión La conclusión honesta de este artículo es que no puede darle su número. Puede darle la aritmética y las
Glosario del mercado de carbono: 20 términos que conviene entender antes de firmar
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Qué es el biochar: cómo se produce, cómo se activa y cómo se certifica
El biocarbón se produce por pirólisis: descomposición térmica de biomasa con oxígeno limitado. No es carbón de parrilla ni ceniza. Antes de aplicarlo al suelo conviene activarlo para evitar que compita por nitrógeno. La certificación EBC verifica trazabilidad del origen, ausencia de contaminantes y estabilidad del carbono mediante umbrales medidos en laboratorio. Índice ¿QUÉ ES EL BIOCARBÓN? El biocarbón es el material sólido rico en carbono que resulta de la pirólisis de biomasa. Pirólisis significa descomposición térmica con oxígeno ausente o muy limitado: la biomasa no se quema, se transforma. Esa distinción determina todo lo demás. En una combustión completa el carbono se oxida y se libera como CO₂; lo que queda es ceniza mineral. En la pirólisis el carbono permanece en el sólido, reorganizado en estructuras aromáticas condensadas que resisten la descomposición microbiana durante siglos. De ahí sus dos funciones: almacenar carbono de forma durable y modificar las propiedades del suelo donde se aplica. La primera se mide en laboratorio. La segunda depende del suelo, la dosis y el manejo. ¿CÓMO SE PRODUCE EN LA PRÁCTICA? 1. Selección y trazabilidad del feedstock. La biomasa de entrada determina las propiedades del biocarbón y su riesgo de contaminantes. Una revisión que integra unos 5.400 estudios y más de 50.800 datos establece que los feedstocks leñosos producen los biocarbones de mayor superficie específica, los de paja los de mayor capacidad de intercambio catiónico, y los de estiércol los de mayor nitrógeno y fósforo (Ippolito et al., 2020). En Nina Energy el feedstock son residuos forestales de pino y eucalipto con certificación FSC provenientes de Aglomerados Cotopaxi: madera que ya fue cosechada para otro fin industrial y cuyo residuo se reprocesa. No se tala para producir biocarbón. 2. Secado. La biomasa entra al reactor con un contenido de humedad controlado. El agua consume energía que no aporta a la conversión, y su exceso desestabiliza la temperatura del proceso. 3. Pirólisis. La biomasa se somete a temperatura elevada en atmósfera con oxígeno limitado. La temperatura y el tiempo de residencia determinan el grado de aromatización del carbono resultante — y por lo tanto su estabilidad. Un biocarbón producido a mayor temperatura tiende a ser más aromático y más recalcitrante, con mayor superficie específica pero menor capacidad de intercambio catiónico inicial. 4. Enfriamiento y acondicionamiento. El material se enfría de forma controlada. En este punto el biocarbón es químicamente estable pero todavía no está listo para el suelo: falta activarlo. 5. Análisis de lote y certificación. Cada lote se caracteriza en laboratorio. El EBC exige declarar carbono orgánico, relaciones molares H/Corg y O/Corg, metales pesados, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), nutrientes, pH, conductividad eléctrica, densidad aparente y capacidad de retención de agua. Cada lote se etiqueta según la clase bajo la cual se comercializa. Preguntas frecuentes ¿Es lo mismo que el carbón de parrilla? No, y la diferencia es verificable. El carbón vegetal se produce para quemarse: su destino es liberar el carbono. El biocarbón se produce para no quemarse, y su valor está en que ese carbono permanezca fijo. Además, el carbón de parrilla no tiene requisitos de trazabilidad del origen ni límites analíticos decontaminantes. Un biocarbón certificado sí: debe declarar metales pesados, hidrocarburos aromáticos policíclicos y su relación H/Corg, lote por lote. Puede parecerse a la vista. No es el mismo producto. ¿Hay que activar el biocarbón antes de aplicarlo? Sí, y omitirlo puede volverse en contra. El biocarbón recién producido tiene una relación carbono-nitrógeno alta y una estructura porosa vacía: al entrar al suelo adsorbe agua y nutrientes disponibles antes de liberarlos. Una revisión crítica de 259 estudios documenta la inmovilización de nitrógeno entre los efectos adversos posibles del biocarbón (Brtnicky et al., 2021). La International BiocharInitiative sugiere un período de carga de una a tres semanas, típicamente mezclándolo con compost o material orgánico rico en nutrientes antes de aplicarlo. ¿Qué verifica exactamente la certificación EBC? El European Biochar Certificate fue el primer estándar mundial de biocarbón, publicado en 2012, y sus límites de contaminantes se adoptaron internacionalmente como referencia. Su versión vigente, la 10.5E de agosto de 2025, define seis clases según uso: FeedPlus, AgroOrganic, Agro, Urban, Materials y Basic. Exige una relación molar H/Corg inferior a 0,7 y O/Corg por debajo de 0,4, además de límites de metales pesados y HAP. Sus métodos analíticos se validaron en la primera comparación interlaboratorio internacional de biocarbón (COST Action TD1107, 2013). No, y la diferencia es verificable. El carbón vegetal se produce para quemarse: su destino es liberar el carbono. El biocarbón se produce para no quemarse, y su valor está en que ese carbono permanezca fijo. Además, el carbón de parrilla no tiene requisitos de trazabilidad del origen ni límites analíticos decontaminantes. Un biocarbón certificado sí: debe declarar metales pesados, hidrocarburos aromáticos policíclicos y su relación H/Corg, lote por lote. Puede parecerse a la vista. No es el mismo producto. Sí, y omitirlo puede volverse en contra. El biocarbón recién producido tiene una relación carbono-nitrógeno alta y una estructura porosa vacía: al entrar al suelo adsorbe agua y nutrientes disponibles antes de liberarlos. Una revisión crítica de 259 estudios documenta la inmovilización de nitrógeno entre los efectos adversos posibles del biocarbón (Brtnicky et al., 2021). La International BiocharInitiative sugiere un período de carga de una a tres semanas, típicamente mezclándolo con compost o material orgánico rico en nutrientes antes de aplicarlo. El European Biochar Certificate fue el primer estándar mundial de biocarbón, publicado en 2012, y sus límites de contaminantes se adoptaron internacionalmente como referencia. Su versión vigente, la 10.5E de agosto de 2025, define seis clases según uso: FeedPlus, AgroOrganic, Agro, Urban, Materials y Basic. Exige una relación molar H/Corg inferior a 0,7 y O/Corg por debajo de 0,4, además de límites de metales pesados y HAP. Sus métodos analíticos se validaron en la primera comparación interlaboratorio internacional de biocarbón (COST Action TD1107, 2013). Conclusión Detrás de un saco de biocarbón hay tres decisiones que el comprador no ve y que determinan si el material sirve: de dónde salió la biomasa, a qué temperatura y por cuánto tiempo se pirolizó, y si el lote se analizó o simplemente se despachó. La relación H/Corg resume buena parte de eso en un solo número. Es el proxy estándar de estabilidad del carbono: cuanto más bajo, más aromático y más resistente a la descomposición. El EBC exige por debajo de 0,7 para uso agrícola, y los protocolos de crédito de carbono son aún
Cómo evaluar créditos de carbono de biochar: bruto vs. neto y las 5 preguntas correctas
Un crédito de biochar riguroso se distingue por tres cosas verificables:contabilidad neta —no bruta—, una metodología aprobada por ICVCM con horizontede durabilidad explícito, y entrega verificada en registro. Dos créditos de una tonelada pueden no ser equivalentes: difieren en cuánto se descontó y en cuántos años se acredita el almacenamiento. Índice ¿QUÉ ES UN CRÉDITO DE CARBONO DE BIOCHAR? Un crédito de biochar representa una tonelada de CO₂ retirada de la atmósfera y almacenada de forma durable en carbono pirogénico. El biochar es hoy el mayor método de remoción de carbono «novel» del mundo: 1,46 MtCO₂ en 2025, cerca del 72% de todo el CDR novel, según el State of CDR 2026. La distinción crítica es entre bruto y neto. El CO₂ bruto es el que quedó fijado en el biochar. El neto es lo que sobrevive después de restar las emisiones de cosecha, transporte, pirólisis y energía consumida, más el descuento por la fracción de carbono que no se considera estable en el horizonte acreditado. A nadie le pagan el bruto — y quien lo ofrezca no está midiendo bien. LAS 5 PREGUNTAS ANTES DE COMPRAR 1. ¿Es un crédito neto o bruto, y qué se descontó exactamente? Pida el desglose: emisiones de feedstock, transporte, proceso, energía y factor de permanencia. No es un tecnicismo. Un análisis publicado en Environmental Research Letters demuestra que, según cómo se asignen las emisiones de crecimiento y transporte del residuo, un mismo escenario de pirólisis puede pasar de neto-emisor a neto-removedor. Las fronteras del sistema determinan el resultado. Si el proveedor no puede mostrar su balance, no tiene uno. 2. ¿Cuál es el horizonte de durabilidad acreditado y el H/Corg medido? El ratio hidrógeno/carbono orgánico es el proxy estándar de estabilidad: cuanto más bajo, más aromático y resistente a la descomposición. Isometric exige H/Corg menor a 0,5 para acreditar 200 años, y ofrece una vía de 1.000 años mediante reflectancia aleatoria. Puro.earth pasó en su Edición 2025 a CORC200+, con umbral típico de 0,7 para suelo. Pida el certificado de laboratorio, no la afirmación. 3. ¿La metodología tiene etiqueta CCP de ICVCM y verificación de tercero independiente? La etiqueta CCP exige doble aprobación: del programa de crédito y de la metodología. En agosto de 2025 recibieron la etiqueta tres metodologías de biochar: CAR U.S. and Canada Biochar v1.0, Isometric Biochar Production and Storage v1.0 y Verra VM0044 v1.2. Como programas CCP-elegibles figuran Isometric y Puro.earth, entre otros seis registros. 4. ¿Cómo se demuestran la adicionalidad y el counterfactual del feedstock? ¿Qué habría pasado con esa biomasa sin el proyecto? ¿Es residuo genuino o madera virgen desviada de otro uso? Las metodologías serias descuentan la biomasa que habría almacenado carbono en el escenario base — Isometric limita la extracción a no más del 30% del residuo del campo. Un proyecto que no puede responder qué pasaba antes con su materia prima tiene un problema de adicionalidad. 5. ¿El crédito está entregado y retirado, o solo contratado? Es la pregunta que más separa la narrativa del mercado de su realidad. Según CDR.fyi, del biochar contratado desde 2022 solo se ha entregado alrededor del 22%. Distinga ex-ante de ex-post y pida el identificador de registro con su estatus. Pregunte también por el ajuste correspondiente del Artículo 6: los créditos voluntarios no lo llevan por defecto, y sin él la misma tonelada puede contarse también hacia la meta climática del país anfitrión. Preguntas frecuentes ¿Por qué dos créditos de una tonelada no valen lo mismo? Porque acreditan promesas distintas. Un CORC de Puro.earth Edición 2025 certifica almacenamiento durante varios siglos con umbral H/Corg típico de 0,7. Un crédito de Isometric bajo su vía de reflectancia aleatoria acredita 1.000 años, con un umbral de inertinita superior al 2%. Ambos dicen «una tonelada», pero el horizonte, el proxy de permanencia y el umbral difieren. Comparar solo el precio por tonelada, sin comparar qué acredita cada tonelada, es comparar cosas distintas. ¿Cuánto cuesta un crédito de biochar frente a uno de DAC? El índice CORCCHAR de Nasdaq y Puro.earth registró precios medios estables entre 125 y 145 dólares por CORC durante 2025. La captura directa de aire se ha transaccionado muy por encima: CDR.fyi reporta un precio medio ponderado de 715 dólares por tonelada en 2023, y señala que la demanda es muy limitada por encima de 500. La diferencia no es gratuita: el DAC con almacenamiento geológico acredita milenios. Es un intercambio entre precio y permanencia, no una superioridad absoluta. ¿Qué críticas tiene el biochar como método de remoción? Tres, y son legítimas. La permanencia se extrapola: los datos de degradación suelen venir de ensayos de uno a ocho años proyectados a siglos. CarbonPlan y Frontier clasifican al biochar en suelos con un nivel de confianza de verificación de 1 a 3 sobre 5, señalando que persisten incertidumbres significativas. Y el mercado está peligrosamente concentrado: el State of CDR 2026 atribuye cerca del 82% de las compras de CDR novel a un solo comprador. Un comprador informado pregunta por las tres. Porque acreditan promesas distintas. Un CORC de Puro.earth Edición 2025 certifica almacenamiento durante varios siglos con umbral H/Corg típico de 0,7. Un crédito de Isometric bajo su vía de reflectancia aleatoria acredita 1.000 años, con un umbral de inertinita superior al 2%. Ambos dicen «una tonelada», pero el horizonte, el proxy de permanencia y el umbral difieren. Comparar solo el precio por tonelada, sin comparar qué acredita cada tonelada, es comparar cosas distintas. El índice CORCCHAR de Nasdaq y Puro.earth registró precios medios estables entre 125 y 145 dólares por CORC durante 2025. La captura directa de aire se ha transaccionado muy por encima: CDR.fyi reporta un precio medio ponderado de 715 dólares por tonelada en 2023, y señala que la demanda es muy limitada por encima de 500. La diferencia no es gratuita: el DAC con almacenamiento geológico acredita milenios. Es un intercambio entre precio y permanencia, no una superioridad absoluta. Tres, y son legítimas. La permanencia se extrapola: los datos de degradación suelen venir de ensayos de uno a ocho años proyectados a siglos. CarbonPlan y Frontier clasifican al biochar en suelos con un nivel de confianza de verificación de 1 a 3 sobre 5, señalando que persisten incertidumbres significativas. Y el mercado está peligrosamente concentrado: el State of CDR 2026 atribuye cerca del 82% de las compras de CDR novel a un solo comprador. Un comprador informado pregunta por las tres.
¿Qué hace el biocarbón en el suelo? Mecanismos y evidencia científica
Biocarbón como enmienda de suelo: qué dice la evidencia científica
¿Qué es la ARTTRM? La norma que regula los créditos de carbono en Ecuador (2026)
La ARTTRM no es una autoridad, es una norma técnica. Vigente desde mayo de 2026, establece cómo se autorizan, registran y transfieren los resultados de mitigación de gases de efecto invernadero en Ecuador. Qué proyectos son elegibles, qué plazos aplican y cuándo se necesita autorización del Estado.
¿Cuánto cuesta secar con diésel en Ecuador y cuánto con biomasa? Los números de campo (2026)
A julio de 2026, una hora de secado con un quemador a diésel cuesta alrededor de USD 9,60 solo en combustible. La misma hora de proceso con un generador a biomasa cuesta alrededor de USD 1,08. La diferencia es de casi 9 veces. Abajo está de dónde salen esos números — medidos en campo, en Ecuador, durante 4.052 horas de operación real. Si tu planta seca granos, flores, alimentos o cualquier otro producto con un quemador a diésel, el costo por hora de tu proceso cambió estructuralmente en septiembre de 2025. Este artículo pone sobre la mesa de dónde salen esos números, para que puedas comparar tu gasto actual contra la alternativa de biomasa. Lo que cambió: el Decreto 126 Con el Decreto Ejecutivo 126, en septiembre de 2025 el precio del galón de diésel pasó de USD 1,80 a USD 2,80, y el combustible entró al sistema de bandas de precios que ya regía para las gasolinas Extra y Ecopaís. Bajo ese esquema, la ARCH actualiza el precio el día 12 de cada mes tomando como referencia la cotización internacional del crudo, con un techo de subida del 5% y un piso de bajada del 10% mensual. En julio de 2026 el Decreto Ejecutivo 444 incorporó además un mecanismo excepcional de reducción. El precio vigente del diésel Premium, del 12 de julio al 11 de agosto de 2026, es de USD 3,20 por galón (ARCH). Para una operación industrial que consume 3 galones por hora, eso significa que cada hora de secado cuesta hoy alrededor de USD 9,60 solo en combustible. Y ese precio sigue siendo subsidiado. En el período junio–julio de 2026 el subsidio estatal por galón se ubicó entre USD 1,02 y USD 1,60; sin subsidio, el diésel costaría cerca de USD 5 por galón. La banda amortigua la variación mensual, pero no revierte el nivel: cada hora de quemador encendido se paga a precio real. Precio actualizado a julio de 2026. El sistema de bandas ajusta el valor el día 12 de cada mes. El mismo calor, con biomasa: los números de campo Un generador de calor a biomasa entrega la misma energía térmica para el mismo proceso de secado. La diferencia está en el combustible: agro residuos como cuesco de palma, astillas de madera o pellets de agro residuos. Los datos que siguen no son proyecciones de fabricante. Provienen de la sistematización de 4.052 horas de operación real de generadores de calor de biomasa en cinco cooperativas agrícolas del Ecuador, documentadas en el estudio de campo BDA/CEFA dirigido por Mario Heredia, PhD — cofundador técnico de Nina Energy (2022). Lo publicamos con esa aclaración de origen: son nuestros propios datos de campo, no un estudio de terceros. Concepto Quemador diésel Generador a biomasa Combustible Diésel Premium Cuesco de palma Precio USD 3,20 / galón (ARCH, jul 2026) USD 0,04 / kg (puesto en planta, incluye transporte) Consumo 3 gal / hora 27 kg / hora Potencia térmica de entrada ≈ 113 kW ≈ 135 kW Costo por hora ≈ USD 9,60 ≈ USD 1,08 La fila de potencia térmica es deliberada: el generador a biomasa consume alrededor de un 19% más de energía de entrada para entregar el mismo calor útil, porque la combustión de biomasa sólida es menos eficiente que la de un combustible líquido. No maquillamos esa diferencia — el argumento no está en la eficiencia, está en el precio del insumo. La relación es de 8,9 veces: cada hora de secado con diésel cuesta casi nueve veces más que la misma hora con biomasa. En una jornada de secado de 10 horas, la diferencia es de USD 96 frente a USD 10,80 — más de USD 85 por jornada, por equipo. En el acumulado documentado del estudio, las cooperativas que operaron con biomasa registraron USD 32.007 en ahorro de combustible y evitaron el consumo de 17.306 galones de diésel, equivalentes a 386,6 barriles de petróleo que no se extrajeron. Un dato importante para leer esa cifra correctamente: fue calculada con el diésel a USD 1,90 por galón, el precio subsidiado vigente durante el período del estudio. A los precios de 2026, el mismo volumen de operación representaría más del doble de ahorro. Medido por hora, el estudio documenta un ahorro en costos de combustible de entre USD 5,50 y USD 9,60 por cada hora de operación del secador, según el tamaño del equipo y la aplicación. Conviene repetir la advertencia: ese rango también se calculó con el diésel a USD 1,90 el galón. Con el precio de 2026, el ahorro por hora es sustancialmente mayor. ¿Por qué no publicamos un porcentaje único de ahorro? Porque el número exacto depende de tu operación, no de una promesa comercial. Tres variables lo determinan: La aplicación: no es lo mismo secar granos que calentar agua de una piscina o alimentar un caldero de vapor. El combustible que reemplazas: la brecha frente al diésel es distinta que frente al GLP. Tu consumo y disponibilidad de biomasa: el precio del agro residuo varía según si tu propia operación lo genera o debes comprarlo, y cada material (cuesco, astilla, pellet) requiere evaluación técnica previa. Por eso en Nina Energy no publicamos un porcentaje único de ahorro. Publicamos el rango que la evidencia de campo sostiene — entre USD 5,50 y USD 9,60 de ahorro por hora de operación — es decir, un costo de combustible del orden de una octava a una novena parte del gasto fósil actual si reemplazas diésel o GLP comprando la biomasa a precio de agro residuo. Si debes adquirir el material en mercado abierto o pretratarlo, esa fracción sube — y por eso el número exacto de tu caso sale de un dimensionamiento técnico, no de un folleto. No es solo costo: es una combustión que cumple norma europea El ahorro no sirve de nada si el equipo contamina o falla. Los ensayos del estudio midieron la composición del gas efluente de los reactores instalados: quemando cuesco de palma en un reactor







